Mario Vargas Llosa en UDP: "De la utopía a la libertad"
26/04/2016

En su visita a Chile, el escritor peruano y Premio Nobel de Literatura, fue reconocido con el grado de Doctor Honoris Causa por parte de la UDP.

En un encuentro marcado por un discurso vivencial de sus acciones políticas y su quehacer literario, el escritor peruano y Premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, dictó en la Universidad Diego Portales una clase magistral que congregó a autoridades –entre ellos al ex Presidente Sebastián Piñera– académicos y estudiantes que repletaron el auditorio principal de la Biblioteca Nicanor Parra.

Durante la actividad –enmarcada en la Cátedra de Humanidades UDP, a cargo del académico Arturo Fontaine- el autor de “La ciudad y los perros” fue distinguido con el grado Doctor Honoris Causa por parte de la Universidad Diego Portales, ceremonia encabezada por el Rector de la entidad Carlos Peña en conjunto con el director de la Cátedra, Arturo Fontaine.

Posterior al nombramiento, el autor peruano dictó la clase magistral “De la utopía a la libertad”, en la que dio cuenta de su historia y experiencia personal que lo llevó a convertirse en uno de los más importantes novelistas y ensayistas contemporáneos a nivel mundial.

Vargas Llosa inició su charla señalando que esta trata de un testimonio personal de su trayectoria ideológica, la que en un principio lo llevó a simpatizar fervientemente con el Partido Comunista en Perú. Prosiguió la charla refiriéndose a su exitoso período literario a mediados de los 60, siguiendo con su posterior conversión al liberalismo, hasta llegar a recibir el Premio Nobel de Literatura en 2010.

En esa línea, Vargas Llosa explicó que “la mía es una historia que creo han vivido muchos latinoamericanos de mi generación y, en cierto modo y sin ánimos de jactancia, se puede decir que es una evolución que ha vivido la propia América Latina”.

El autor agregó que “yo nací en un Perú que estuvo marcado por una dictadura que terminó por definir de manera central mi infancia y mi adolescencia”, lo que a la postre “explica mucho mi manera de ser, mi manera de pensar, mi manera de creer y también mi manera de soñar”.

Siguiendo con la idea, el escritor incaico reflexionó en torno “al problema social en Perú”, donde pudo constatar que éste estuvo “marcado por enormes desigualdades económicas y sociales”, lo que lo llevó a la “indignación” y la posterior adhesión al Partido Comunista durante su época universitaria en la Universidad de San Marcos en Lima.

Ese sentimiento de indignación con las desigualdades en Perú y en América Latina lo llevó a ser un ferviente participante de las actividades ligadas al comunismo revolucionario de la época, donde incluso tuvo reuniones con Fidel Castro y la plana mayor de la Revolución Cubana. Sin embargo, el encarcelamiento del poeta Heberto Padilla lo llevó a escribir un manifiesto de protesta en contra de la “revolución” lo que catapultó su distanciamiento con Fidel Castro, quien terminó de catalogarlo de “contrarrevolucionario y espía de la CIA”.

“Esto marcó mi distanciamiento definitivo de la revolución, porque para mí era una versión caricaturesca de los famosos juicios estalinistas de los años 30’. Fue un momento neurálgico en mi vida política y en mi vida literaria, porque vi cómo funcionaba la izquierda latinoamericana que no admitía la disidencia en su seno”, relató el escritor.

No obstante -prosiguió Vargas Llosa- “recuperé una especie de libertad que hasta entonces no sabía que había perdido y, desde entonces, nunca he dejado de decir lo que creo”. “Este fue un período que podríamos llamar de lenta reivindicación de la cultura democrática o de un redescubrimiento de que esa democracia formal –que nos parecía tan despreciable– en realidad era forma de contener la violencia social para poner fin y enfrentar las injusticias y los atropellos en América Latina”.